17.8.21

gatos, ava gardner

gatos, ava gardner


gerardo burton

geburt@gmail.com






1


había una gata en el sueño

una gata

de ojos amarillos

y vos






2


dos gatos andan al sol

en la pared medianera

un perro

come de la mano

de una muchacha


hay sol, dicen

y el aire vuelve

a los pulmones

tras el mal sueño





3


unas migas

para la gata

un poco

de queso, de agua

y las moscas

o las mariposas o las polillas


ella acecha

el sol del mediodía

y vuelve

en la tarde

para esconder sus ojos dorados





4


el gato barcino juega

bajo la camioneta detenida


husmea la calle, las piedras

que ilumina el sol


no está convencido de su movimiento


acaso el mundo ya terminó para él

y está en una zona sin dios


es difícil su existencia

los gorriones

no se dejan atrapar, y los

perros

lo acosan


sabe que es una presa

y poco le quedará

si lo atrapa la jauría


pero se empecina: es

idiota en la reiteración

de sus gestos

lento en su danza, lento

en su andar

maúlla en una queja


es apenas un remedo, una

copia infiel del original

que poco recuerda

al tigre que fue




5


los gatos

ya no buscan más

los vuelos

de polillas

mariposas, moscas

sino

ese redondel imperfecto

esa

espiral amarilla

que nace del aromo

en los patios

en las calles


alguien dice

una muchacha

que mira

desde el limpio

perfume del aire

dice

que el cielo

tiene ese color

por el amor

que apenas llega





6


el sauce

verde sobre el agua

y verde

antes de tiempo

sus hojas rumorosas

esa cabellera difusa

en la luz

entre

mariposas blancas

y la gata

quieta

en espera

antes

de la sombra

total


fragmento de un libro inédito

3.8.21

Poesía de mimeógrafo (dos poemas)

Claudio Ferraris fue un artista, poeta y obrero gráfico, que había nacido en Buenos Aires en 1956. Estudió en la facultad de Filosofía y Letras de la UBA y trabajó en la editorial Granica. Luego entró en la gráfica del diario La Opinión, donde conoció a Haroldo Conti y a Enrique Raab. En 1975 publicó junto con Juan Pablo Móbili, Poesía de Mimeógrafo, libro totalmente artesanal. Soñaba con ser periodista. Desapareció el 30 de julio de 1977. Estos poemas fueron leídos en un grupo de escritores y escritoras por una compañera suya de trabajo en la editorial, en este año de 2021.






por Claudio Ferraris


Apenas

apenas con el zumbido de la estufa

ya que hace tiempo extraño su calor

en esta helada casa

en este mínimo territorio de mi soledad

donde crujen los muebles resignados

apenas solo o casi acompañado por fantasmas

que nacen temprano al atardecer

atado a este escritorio

la silla atada a mí quejándose

con esta calma destilada del recuerdo

en medio de los ecos del pasado

con este futuro por delante

para estrellarme libremente

con este futuro sangrando antes de nacer

con esta calma asesina

pasa otro domingo

y así todo el calendario

 ***


Oficina

quisiera conquistar esa ventana

ver tan sólo la calle

aunque los autos pasen

me dejen clavado contra el vidrio

contra el marco de madera

apenas una línea separándome del tiempo

sólo un pedazo de vidrio

que se empañe con la lluvia

con la fugaz compañía de las gotas

que hable de la luz

de las palomas que nunca pasarán

una ventana para creer en la existencia del otoño

una ventana para saber que hay otros

una ventana sólo un pedazo de cielo que se filtra

porque cuando salga

estará oscuro

y ni siquiera sabré si aún tengo los ojos

de Poesía de mimeógrafo, 1975

23.3.21

Poesía contra el terror, afiches

 Una selección de poemas que se distribuye de manera digital debido a las restricciones impuestas por la pandemia, y en papel en librerías y entre escritoras y escritores de la región.

Gerardo Burton (geburt@gmail.com)



La pandemia exige buscar formas de participación diferentes: no presenciales por menos contagiosas; distantes, pero no menos próximas. Se trata de burlar las restricciones que se imponen para eludir el virus Covid-19, burlarlo y mantener la comunicación.

27.11.20

Tinta patagónica para Maradona

 


Una apurada e incompleta selección de poetas y escritores del sur del país con textos referidos a Diego Maradona. El de Alejandro Flynn fue escrito para esta publicación a poco de conocerse la muerte del deportista, y los de Marisa Godoy y Viviana Ayilef se tomaron de su cuenta en redes sociales.

Gerardo Burton

geburt@gmail.com



Ricardo Fonseca (Centenario, Neuquén)


Diego


Vos,

que viviste la era del potrero.

Vos, que naciste para hacer música con los pies,

como esos artistas sin manos que hacen maravillas

sobre el césped.

Vos,

que rompiste la red de la desgracia

y sabés que no hay nada más lindo que golear

a la nada. Vos, que siempre dijiste NO con la cabeza

pero SÍ con el corazón. Vos, che, el más coreado

por las tardes, que amanecés sobre la tapa

de los diarios, ayúdanos a dar vuelta esta historia,

a derribar este muro de lamentos. Ayúdanos a dejar

en orsai este cielo de muerte, este vacío.


En Animal Lingüístico 


***


40TENA SELECCIÓN DE POEMAS & OTROS TEXTOS (XII)

 Última, por ahora, selección en esta cuarentena. Se termina la cuarentena, nos queda la pandemia. Salú y pesetas, que lo demás, como dijo el español, son puñetas. Chau


Gerardo Burton (seleccionador)

geburt@gmail.com

Siempre noche


Mi triste vida

se desparrama

asustada    de sí  misma


En un

infinito

que me pisa

y me oprime

con su débil tacto

Giuseppe Ungaretti, en Naufragios


17.8.20

40TENA SELECCIÓN DE POEMAS & OTROS TEXTOS (XI)

 Hoy el día es exactamente igual

al de ayer

y al de antes de ayer

y así para atrás.

Lo único diferente fue la noche.

Soñó fuerte.

Seguro que habló en sueños.

Influencia de horas de televisión

tan poco fructíferas

como todo en este tiempo.

Soñó que tenía un tatuaje

letras

que formaban unas palabras

que no se podían leer

porque se movían.

El lugar donde aparecía

era su brazo.

Le ardía

le picaba de color rojo.

Como un calor brotaba

de las líneas

las letras eran esas góticas

que asocia con los presos.

No sabe bien

de dónde le salen esas comparaciones.

Pero las marcas en el cuerpo

son algo que no sabe apreciar.

La peste debe dejar marcas.

El sol se hace rogar,

la casa huele a humedad

el satélite no aporta buenas nuevas

el jardín es un desastre

y ella misma

se mira al espejo

y ve a una mujer

que le pregunta

quién es.

Liliana Campazzo en fbk

24.7.20

40TENA SELECCIÓN DE POEMAS & OTROS TEXTOS (X)

Seguimos, ciento veinte días después (o más) con textos y poemas para pasar esta emergencia. Es una invitación a leer, a pensar, a salir del mundo cotidiano, a ver del otro lado del espejo. Salute, que no todo es negocio.

Gerardo Burton
geburt@gmail.com



Yo no tuve una abuela
fogón de relatos
ollitas humeantes
telar que congregue.

No vi perderse en el horizonte la piel del caballo.
No me bañé nunca en la aguada.
Y no corrí a la intemperie, descalza.
He vivido presa.

Pero no puedo mentir esa historia.

No puedo decir “en mi recuerdo de infancia los mayores…”, algo.
Porque no había mayores.

Tampoco había infancia.
Trato de reconstruirla.

Junto elementos pequeños para pensar una imagen.
Una hamaca, una niña, una tortuguita.
Se pierden.

Trato de ficcionar un relato mapuche a la usanza
para llenar el inciso

pero vi a mi abuelo delirar las chivas en una pieza de barrio. En Esquel. En el Barrio "Roca".
Cuando no pudo más habitar su tapera camino a La Zeta.
Lo vi regando con vino el cerámico limpio. Era perfecto ese círculo.
Y vi a la tía correr a puteadas mientras torcía el trapo de piso
y con él nuestra historia
caían las gotas de vino como cayera la sangre
las lágrimas
como estas palabras caen.

Esos son mis recuerdos
Se teje ahí mi memoria.

Porque vi eso de niña y pensé “mirá qué loco el abuelo”
Y veo lo mismo al trasluz de la historia, y pienso: “cuánto dolor y ternura, mi abuelo, su ofrenda”

No sé cómo presentarme.
Abro la boca y se traba el tuwün, balbuceo el kupalme.
Tampoco puedo nombrar a mi madre.
No puedo hacer pentukun.
Tengo, sin embargo, don de la palabra.

Yo soy Viviana Ayilef
Nací en Trelew
Sigo viva.

Esas son las líneas de mi corazón
aunque no tuve una abuela que me contara un relato.

Viviana Ayilef, en facebook


6.7.20

40TENA SELECCIÓN DE POEMAS & OTROS TEXTOS (IX)

Hola. Nueva entrega en medio (¿o casi al final?) de la cuarentena. Poemas, textos, algunos espacios para pensar y para ver que el mundo no se acaba en el límite de la casa, en la ventana o en la calle. Pasen y vean, salú

Gerardo Burton
geburt@gmail.com




Atravesada por tu lanza
Pierdo los ojos,
Traigo el pan en silencio
Para sobrevivir esta mañana
Corre el agua bajo mi boca
Salto hacia la luz quebrada
Quiero romper el alba entre las frutas
Quiero abrir las palabras

Eugenia Mugnani Ranea, inédito


Los viejos stalinistas

Los viejos camaradas prefieren no hablar de las viejas luchas,
se quedan silenciosamente junto al vino
o salen una vez por semana de noche a caminar,
cruzaron el mar juntos
y juntos a ambos lados del mar siempre lucharon,
leyeron los mismos libros y en las paredes de sus piezas
están los mismos retratos colgados,
incluso aquellos que hoy a nadie se le va a ocurrir.
Sería bueno traerlos un domingo
y darle vueltas al mate hasta que cuenten,
pero hablan medio español medio italiano
y hablan a medias,
ni hablan casi,
todo lo que dicen ya es sabido y queda en el aire,
todos los que escuchan siguen sin entender,
andan con los ojos cerrados y cabecean
como si siguieran hasta la muerte votando que sí,
además esa tristeza en particular que hay en sus ojos
se parece a la de ciertos retratos descolgados,
solo esperan a que alguien se los lleve definitivamente del rincón.

Alberto Szpunberg, en Juego limpio

40TENA POEMAS & TEXTOS (VIII)

Nueva entrega para esta cuarentena: otra vez poemas, textos, reflexiones para pasar el rato. Y no tanto. Hasta la próxima. Salú

Gerardo Burton
geburt@gmail.com



Amor

Te besaba el amor de amor los oídos, los ojos y la boca,
amor en bruto, en luto, amor de un peso neto de nido, de
lingotes de olvido.

A veces una boca de cordero, con el beso rosado balando
en leche rota.

A veces una boca azul de lobo, con el diamante de la
muerte como un pedazo de risa.
te besaron la memoria, el vacío, a la tolondra, al desgaire.

A veces una alondra sosteniéndote el alba con su fantasma
orlado de rosa, a veces una terrible bestia dorada de la
noche, que se desplomaba con hedor a crímenes.

Labios de plata oscura, ojos de fuego obsceno abrían heridas
como escuelas o dispensarios en la ciudad oscura.

Sexo ya no sexo, apenas pan y vino, apenas una pluma de
claridad en el centro de la muerte,
y un ramo de amantes oriundo de la destrucción fue el
muro de tu insurrección.

Suleika Ibáñez, en Homenaje a Jean Genet


19.6.20

40TENA SELECCIÓN DE POEMAS & OTROS TEXTOS (VII)

En esta entrega, van poetas de Cuba, esa entrañable isla, plena de poesía, música, arte y resistencia. Va para el fin de semana, una buena oportunidad para asomarse a un universo poético diferente y mágico. Es un buen convite, no me digan que no. Salú

Selección por Gerardo Burton
geburt@gmail.com



Ajuste de cuentas

El príncipe me creyó cautiva de sus buenas maneras, el verdugo me hablaba de amor balanceando el hacha con su mano más diestra. Y el vagabundo gobernó mi cabeza con su trozo de pan debajo del brazo. Hubo muchas veces y muchos golpes. La última, abrí las piernas y puse las agallas encima de la mesa.

Carmen González Chacón (La Habana, 1963), en Y mi verso voluntad


40TENA SELECCIÓN DE POEMAS & OTROS TEXTOS (VI)

Esta nueva entrega llega para poder soportar la pandemia. Temas diversos, poetas de todo el mundo: Patagonia, Europa, América. No es pasar el rato, es para pensar un poco. Salute.

Selección y diseño: Gerardo Burton
geburt@gmail.com




Cada luna confiesa

Cada luna confiesa y se oculta entre los árboles
para que no la comprendas;
tanto has mezclado las fases que ni tú mismo
sabes de dónde recibirás el aviso.

Tú eres de aquellos a quienes dieron un gran papel
         para escribir y no se dignó tomar la pluma;
de aquellos a quienes la muerte llegó como hoyuelo en la mejilla
         y jamás pensó en sonreír.

Tú eres ése al que arrojaron la red en el baño
         para asesinarlo pero aún retiene su reino;
el que tira el amor por la ventana y luego se lamenta
         diciendo que las leyes son injustas.

Cada luna confiesa pero tú simulas no comprender.
Sabes que estás vestido de sol -y antes que ella
         descienda tú te elevas.

Odysseas Elytis, en María la nube

19.5.20

40TENA SELECCIÓN DE POEMAS & OTROS TEXTOS (V)

Nueva selección para este ¿último? tramo del aislamiento. Nadie podrá decir que no leímos poesía en estos tiempos, nadie que no tenemos palabras para que el virus no pase. Bueno, pasen y vean. No se lo pierdan que está bueno. Hasta la próxima.

Gerardo Burton
geburt@gmail.com



Oración de la ante-víspera 

Santa Eduviges del Valle
(porque hay una de los Montes, pero la conozco menos)
Vengo hoy a implorar tu gracia
tu intercesión ante quien corresponda
para encontrar la paz y el perdón
en vísperas del desconfinamiento.
Porque durante estos días de silencio, donde todo era posible
no hice yoga, ni chi kong, ni gimnasia;
no ordené las cajas de mi bodega
pero aprendí a reconocer las bodegas en las etiquetas de las botellas de tinto;
no cociné más que lo habitual
pero pasé tiempo escuchando a los elegantes y jóvenes chefs.
Contesté y firmé todos los petitorios, sin darles un solo peso;
multipliqué mi permanencia ante las pantallas, chicas y grandes,
hice estallar los desfasajes horarios
guasapeando a todos los rincones del mundo.
En síntesis, me comporté en la forma más lamentable que nunca hubiera podido suponer
y ahora se acerca el Juicio final.
A partir del lunes, las cosas volverán a ponerse en su lugar
y francamente, no sé qué cosas en qué lugares.
Santa Eduviges del Valle, sálvame.
He desperdiciado esta extraordinaria oportunidad que me daba la vida
y temo los reproches, el insomnio, la culpabilidad,
el exilio de toda nueva vida prometedora y resiliente.
¿Me escuchas, mi luminosa Eduviges?
¿Estás ahí?

Georgina Aguerre, por guasap sábado 9 de mayo 2020 en París (Versión castellana G.A. y g.b.)


Quien con monstruos lucha, cuide de convertirse a su vez en monstruo. Cuando miras largo tiempo a un abismo, el abismo también mira dentro de ti.

Friedrich Nietzsche (citado por Rocío Cánepa)

10.5.20

AFICHES 40TENA - SELECCIÓN DE POEMAS & OTROS TEXTOS (IV)

Cuarta entrega de esta selección de poetas y escritores y escritoras. Para pasar este aislamiento, nada mejor que la poesía. Esta entrega es, quizás, más contemplativa, introspectiva. Hay amor, hay dolor, hay muerte quizás. Y también el curso de la vida como un río, en las palabras de Li Po. Saludos.



geburt@gmail.com

El vacío de la paloma

A esa hora invisible todavía
una tiznada paloma
se escapa de mi balcón.
Ha comprendido que atrapada
en la lujosa decadencia de los hierros
tal vez no me sea grata.
Por eso carga el cielo
y se va por las aguas del este.
El minúsculo arabesco ya no existe.
Pero su vacío permanece.
Y poco a poco
va creando el pico, las patas, las alas
de otra tonta paloma
que en hierros decadentes
tiembla.

Héctor Miguel Ángeli, en El vacío de la paloma

23.4.20

AFICHE 40TENA - POEMAS & OTROS TEXTOS (SELECCIÓN) (III)

Tercera entrega de esta selección, para leer durante esta emergencia. Muchas cosas aparecen ahora como superfluas; la poesía y la literatura, seguramente no. Por eso, una nueva entrega, y seguirán.
Saludos





Contradicho

                     Al dicho popular “El buey solo, bien se lame”

Acepto las sentencias populares,
menos ésta;
es que la lengua no alcanza
a dar la vuelta
y la espalda se queda
sin abrazo;
es que la agria saliva es poca cosa
para humedecer todo el contorno.
Bovina soledad la que me aflige:
si voy al sur me balan sus terneros;
si al norte voy, la tropa se reniega.
El buey precisa como yo preciso,
una cornada atroz de compañía.

Ana Pedernera, en La misma araña


11.4.20

AFICHES 40TENA - SELECCIÓN DE POEMAS & OTROS TEXTOS (II)


Segunda parte del muestrario de poemas para pasar la cuarentena. Otra vez, la elección fue sumamente aleatoria, esta vez de libros de una biblioteca y de redes sociales. Lo virtual y lo material se entrecruzan, como el virus y los cuerpos. Volveremos a las calles. Tratemos de volver mejores. Salute






Para desentrañar el camino,
sólo se necesita un cuerpo, dos cuerpos
que escuchen y digan, que digan y escuchen
que se amen en el sentido del no-amor,
del no-cuerpo, de la no-caricia, de la no religión.

Flor Codagnone, Mudas


¿Y quién sabrá
si tus sueños con flores caen al olvido,
qué cosa es
esta maceta pobre en la ventana
tratando de esperar la primavera?

Valeria Pariso, Trizas


1.4.20

AFICHES 40TENA - SELECCIÓN DE POEMAS & OTROS TEXTOS (I)

Muestrario para acompañar estos días de aislamiento. La elección es totalmente aleatoria; se hizo mirando una biblioteca, revisando las subidas en las redes sociales, hurtando de algunos sitios más o menos conocidos. La idea original era publicar un afiche, pero las circunstancias que impiden la salida de las casas, ir a un centro de copiado y luego distribuirlos, hizo pensar en otra propuesta, que aquí va. Esta selección es la primera, pero no la última; se dirá de ella que es buena, y las habrá mejores; algunos pensarán que el tipo habla de autores de otras latitudes, y tendrán razón, aunque también se referirá a estas nuestras costas de río. Ah, sólo se mencionan el autor o autora, título de donde fue extraido el texto e niente piú. Salute.

Gerardo Burton
geburt@gmail.com





Y una vez que la tormenta termine, no recordarás como lo lograste, como sobreviviste. Ni siquiera estarás seguro si la tormenta ha terminado realmente. Aunque una cosa si es segura, cuando salgas de esa tormenta, no serás la misma persona que entró en ella.

Haruki Murakami: Crónica del pájaro que da cuerda al mundo


Ahí están
los machos de la filosofía
ahí se están masturbando
cierran los ojos y se les aparece la imagen de Palabras Clave
liberan la plataforma del porno académico progre
-qué caritativos-
eyaculan al dar con un término que haga contrapunto con “capitalismo”
(desde su bunker precioso en la peri-Feria del capitalismo)
se excitan tanto ante la nueva chance de Decir
decir Algo, total, ya tienen un Nombre ganado
a fuerza de ingenio, Slavoj
una pija de logros mentales, Chul Han
un corpus necesario, Agamben.

Los intelectuales del Norte Global
decía ayer Jorge:
cuidado
ahí están al acecho
no van ni por puta a escuchar otras voces
ponele
pensar por afuera de su anteojera-episteme y decir
¿ves el pajarito ese que ahora está cantando?

la Mapu naciendo de nuevo porque Nosotros somos Xeg Xeg
porque Nosotros somos Kay Kay
porque si mirás un poco al costado hay un mundo
que es pre-existente a tus citas textuales
(hagamos un meme que diga
“la Mapu viendo cómo buscamos la solución
en el lenguaje
del enemigo”)
un mundo que es pre-existente a tus citas sexuales
más allá del enemigo concreto habitual
fácilmente definible
-el capitalismo-
hay también un mundo que dice
pará la pelota
te fuiste a la mierda, humanito
vamos a ver cómo hacemos para que entiendas el daño que hiciste y vuelva el equilibrio.

Pero a los machos coloniales del contracapitalismo
no les seduce
la idea
de que se pronuncie
una hembra.

Viviana Ayilef en facebook

19.10.18

Hugo Padeletti: ¿cómo se lee un poema?


Pido perdón por estas tres hojitas que voy a leer. Sé que la expresión improvisada es más vívida, aunque menos exacta, pero en estos siete años de alejamiento de los claustros universitarios he olvidado casi todo lo que aprendí y me cuesta extraer como de un pozo lo poco que sé. El tiempo elástico de la escritura me ayuda a lograrlo. No voy a hacer por lo tanto una exposición doctoral de cómo debe leerse un poema. Eso, como dije, ha quedado atrás. Actualmente me considero sólo un poeta. Además, he hecho ejercicios de origen budista para vaciar mi mente del exceso de conceptos, para tenerla disponible para lo que se presente en el momento.



Ustedes conocerán probablemente la anécdota del erudito occidental que fue a visitar a un sabio budista para preguntarle por el sentido del budismo. Mientras el monje preparaba el té, el erudito se explayaba en la exposición de sus innumerables conocimientos. Cuando el té estuvo listo, el monje pidió al occidental que acercara su taza y fue vertiendo el té hasta que éste desbordó de la taza, llenó el platillo y amenazaba con chorrear sobre el suelo. ¿Qué pasa?, preguntó el erudito, ¿no ve usted que la taza está desbordando? Así está su mente, contestó el sabio, ¿cómo podría entrar en ella el sentido del budismo? No sólo el sentido del budismo requiere una mente vacia —0 vaciada sino también el sentido de un poema.


Cuando voy a leer un poema me presento a él con la mente libre de preconceptos. Primero hago una lectura global no analítica para tener una primera impresión. Generalmente basta para saber si el poema es bueno o no. Cuando éste está escrito en una lengua extranjera que no domino completamente pero cuyas estructuras fundamentales conozco, como me ocurre con el inglés, lo primero que observo es la construcción sintáctica; es la armadura, el hueso del poema, su columna vertebral. Luego observo la constelación de imágenes; ésta me da el clima del poema. Finalmente hago una traducción, que es mi lectura de ese poema. Si éste está escrito en mi propia lengua, el proceso es el mismo, sólo que no tengo que hacer la traducción. Si la estructura sintáctica es coherente y animada, el poema tiene Vida. Casi seguramente, también tiene una buena estructura sonora, porque la sintaxis determina el fraseo, que es más allá de la métrica, el verdadero ritmo del poema. Luego veo si la constelación de imágenes es realmente una constelación; es decir, si es coherente, si las imágenes se apoyan y refuerzan mutuamente o si chocan y se neutralizan. En este último caso el poema es malo. Luego trato de Ver si hay una hilación conceptual explícita o si el . sentido está en la constelación imaginaria y sonora.



Hay tres clases básicas de poemas: 1) los que tienen un hilo conductor conceptual, generalmente con disminución de los elementos imaginario y sonoro; 2) los que consisten esencialmente en imágenes, con probable disminución de los aspectos conceptual y sonoro* 3) los que ponen el acento en la música de las palabras: en la métrica, el ritmo, asonancias, consonancias y disonancias, paronomasias y juegos de vocablos en general, subordinando esto al sentido conceptual y en parte al imaginario. De más está decir que estas tres categorías rara vez se dan puras sino combinadas. Los tres elementos fundamentales del lenguaje: concepto, imagen y sonido pueden entrar en combinaciones múltiples, como lo prueba la apabullante variedad de la poesía a través de las lenguas y los siglos.

Si se trata de un poema principalmente conceptual, los conceptos nos guían desde el principio hasta el fin, las imágenes ilustran los conceptos y el ritmo los va articulando. Pero ojo, que un poema conceptual, pese a su claridad, que a veces se complica en deliberada Oscuridad y dificultad, puede ser muy poco poético. Si el poema está compuesto basicamente de imágenes, es importante ver si hay una buena organización o simplemente una acumulación de ellas. La acumulacion incoherente de imágenes es el recurso favorito de los malos poetas. Si el poema es esencialmente sonoro hay que descubrir si es significante, si no es un mero juego de vocablos. Hay un tope que este último tipo de poesía no puede sobrepasar: la anulación del concepto y de la imagen; si esto ocurre no hay ya lenguaje y por lo tanto tampoco poesía; ciertas experiencias extremistas lo han probado Si el poema, como ocurre en la mayoría de los casos, consiste en una dosificación variada de los tres elementos constitutivos, importa ver qué papel juega cada parte en el cojunto y saber apreciarlo.

Un problema que se plantea frecuentemente al lector es el del hermetismo de cierta poesia. Un poema puede ser hermético porque es incoherente, o porque tiene una articulación muy compleja de concepto, imagen o sonido, o de los tres a la vez, o porque intentan comunicar experiencias inefables. Está el hermetismo sintáctico de Góngora, el hermetismo por elipsis de ciertos sonetos de Mallarmé, el hermetismo esotérico de Lubicz Milosz y el hermetismo transparente, al menos para el que tiene siquiera una vislumbre de la experiencia mística, de San Juan de la Cruz. Hay una clase de hermetismo que sólo se da, creo, en la poesía con-temporánea: es el de los poetas que parecen esforzarse intencionalmente por no decir nada: construyen una textura verbal vacía en el Vacío En este último caso, especialmente, pero en todos los casos hasta cierto punto, un recurso muy efectivo es el de la familiarización: aprender de memoria el poema hasta que forme parte de nuestro propio ser.

Recuerdo una experiencia que hice cuando era estudiante de filosofía en la Facultad de Filosofía y Humanidades de Córdoba. La materia Metafísica consistía exclusivamente en la lectura de cuatro libros. Uno de ellos era la Introducción a la metafísica de Heidegger. Yo era alumno libre desde Rosario, y no contaba con la ayuda constante del prolesor, que era excelente: nada menos que juan Adolfo Vázquez, entonces director de la colección de filosofía de Sudamericana. Recuerdo que leí tres veces la traducción al castellano y copie en un cuaderno las partes más difíciles sin lograr ningún avance. Conseguí entonces una versión francesa autorizada por el mismo Heidegger y continué mis lecturas con la avuda de un amigo filósofo que había estudiado a Heidegger en Alemania y en alemán. Él me hizo la traducción literal de los pasajes más significativos. Aqui hay que recordar que Heidegger es un filósofo-poeta que se crea de cabo a rabo su propio lenguaje aprovechando la ventaja de que el alemán, lengua aglutinante, permite formar siempre nuevas palabras por yuxtaposición de otras o partes de otras. Después de todo este esfuerzo, no puedo decir que haya logrado traducir a Heidegger a un lenguaje filosófico convencional, pero sí que la obra se abrió dentro de mi y toda ella me resultó luminosa. Fue casi una experiencia mística

Este es el esfuerzo que nos exigen los poetas auténticamente herméticos: que hagamos nuestra su poesía por la incansable relectura y, algunas veces, memorización. En ciertos casos también hace falta análisis, mformación, leer las notas del poeta y de sus exógetas y los libros que lo incluyeron. Pero hay una clase de hermetismo que no se justifica estéticamente; es el hermetismo por exceso de individualidad: cuando el poeta, en vez de símbolos universales utiliza símbolos exclusivmente personales y alusiones a sus propias experiencias privadas que no se explican en ninguna parte. Este, además de la abundancia de material no poético, es el defecto que hace ilegibles, salvo por fragmentos, los ‘Cantos de Ezra Pound, el más importante ejemplo de este tipo de hermetismo. Habría que leerlo con un diccionario explicativo, si pudiera hacerse, pero aún asi sería muy engorroso.

A mi los poemas que más me gusta leer son los intensamente líricos y a la vez metafísicos, de forma más bien cerrada que invita a volver sobre ella. Me cuestan los poemas narrativos y los poemas-rio, que empiezan en cualquier lado, fluyen largamente en cualquier dirección y terminan inesperadamente en cualquier momento, Siempre he considerado importante como en los buenos cuentos el final del poema, un final que lo cierra definitivamente pero que al mismo tiempo lo abre para la relectura, que nos reenvía al primer verso, hariendonos recorrer innumerables circunferencias en torno a un centro, circunferencias que encierran la pulpa sabrosa que no se consume al comerla sino que cada vez tiene un sabor distinto y como enriquecido. Estos poemas esféricos que vuelven sobre sí mismos se mueven internamente, para decirlo con palabras de Eliot, ‘como se mueve un jarrón chino inmóvil/perpetuamente en su inmovilidad’.

Como habrán observado, he hecho hincapié en la lectura intuitiva del poema. Pero no ignoro que el análisis puede arrojarnos a la boca frutos sabrosísimos. Recuerdo que hace unos diez años yo dictaba en el Instituto Superior de MÚSICA de la Universidad Nacional de Rosario una Integración Cultural de cuatro años que culminaba en un curso de Estética y que comprendía un año de Poética. Empezábamos con Bécquer y terminábamos con los Cuatro cuartetos. Recuerdo la decepción de los alumnos cuando empecé con la lectura y análisis de “ Del salón en el ángulo obscuro…“, un poema tan fácil, tan simple y resabido. Pero me llevó más de un mes analizar la riqueza de las sonoridades en relación con el sentido, las correspondencias entre concepto y concepto, imagen e imagen, concepto e imagen. Recuerdo también el asombro de los alumnos al ver convertirse la humilde semillita de mostaza en semilla del universo. Creo que no olvidarán en su Vida que todo poema, como el Lázaro de la rima, necesita una voz que le diga: Levántate y anda. Lo único que no puede hacer, desgraciadamente, la buena lectura es transformar un poema malo en un poema bueno. Esto sólo puede hacerlo Berta Singerman (y no es una broma).

Quiero recordar, por último, que un buen poema es una obra de arte. Que más allá de lo que el poeta dice -información, concepción del mundo, comunicación de experiencias, ‘mensaje’, como se decía antes, el poema es un objeto de belleza. La función de la belleza en la Vida de un individuo y de una cultura es incomparable e irremplazable. Por eso quiero terminar recordando los versos del Endymion de Keats: ‘A thing of beauty is a ]oy for ever;/its loveliness increases; it will never/pass into nothingv ness/ Que más o menos puede interpretarse: ‘Un objeto de belleza -una obra de arte- es un gozo para siempre; su encanto se acrecienta, nunca pasará a la nada’. O, para decirlo con palabras de una poeta contemporánea (Marianne Moore): ‘Beauty is ever— lasting and dust is for a time-. la belleza es eterna; el polvo sólo por un tiempo.

*leído en un encuentro de poesía realizado en Buenos Aires

Hugo Padeletti nació en 1928 en Alcorta, provincia de Santa Fe. Es poeta y artista plástico. Si bien en 1959 publicó Poemas, su obra recién empezó a difundirse a fines de la década de 1980, cuando publicó sucesivamente Poemas (1960-1980); Parlamentos del viento y Apuntamientos en el Ashram.ugo Padeletti nació en 1928 en Alcorta, provincia de Santa Fe. Es poeta y artista plástico. Si bien en 1959 publicó Poemas, su obra recién empezó a difundirse a fines de la década de 1980, cuando publicó sucesivamente Poemas (1960-1980); Parlamentos del viento y Apuntamientos en el Ashram. Murió en Buenos Aires en 2018.

19.6.18

Macky Corbalán: un homenaje

Texto hablado en la biblioteca popular Kique Sánchez Vera, del barrio Canal V de Neuquén, el sábado 16 de junio de 2018. (Al final, está el enlace de la presentación de "Como mil flores", en La Conrado Cultural, el 10 de julio de 2008, que se publica por gentileza de Carmen Capdevila)

por Gerardo Burton







No hay nada de casualidad en que hoy sábado estemos en un homenaje a Macky Corbalán cuando en la semana que pasó se logró una de las mayores reivindicaciones por las que ella trabajó en su vida. No hay nada de casualidad que sea hoy, en esta tarde de junio cuando el otoño está por finalizar, cuando estamos a poco del día de su cumpleaños, que volvamos a nuestro corazón a esta mujer que peleó siempre por los derechos de los excluidos, de las invisibilizadas de la historia, de todos los seres vivos con una expansión hacia el mundo inorgánico. Que es una forma de defender el universo de la depredación a que lo sometemos.


Y pienso que hay una línea de trabajo, una hipótesis de análisis que puede aplicarse para la poesía de Macky Corbalán. A riesgo de parecer autorreferencial, el último poemario publicado en vida de ella fue “Anima(i)s” (en Neuquén, la cebolla de vidrio ediciones, 2013).  Esa publicación se terminó en noviembre de ese año. Y, como decía recién la última canción de Matías Pérez, hay algo que expande el pensamiento, hay una necesidad de eso. Y ella, Macky, lo hizo cuando extendió su poesía hacia la contemplación de la vida de lo seres considerados inferiores, animados o no. Hay un sendero de pensamiento en esa dirección que puede rastrearse retrospectivamente en su poesía: se asoma en “La pasajera de arena”, y continúa en los demás libros.

Pero justamente el título de este poemario es significativo. “Anima(i)s” plantea un acertijo entre todos los significados posibles de ese título: ¿qué quiere decir ella con los posibles juegos de palabras que se pueden entablar? En primer lugar, animais es animales en portugués, y de ese concepto se deriva el juego de combinaciones. Un segundo punto lo plantea el paréntesis: ¿es un guiño o dentro de la misma palabra nadan ambos conceptos, ambos significados? En efecto, puede leerse como animados, esos seres con alma, ya definidos por Aristóteles, pero con un grado de inferioridad respecto de la supuesta jerarquía de los humanos. En tercer lugar, se relaciona con la palabra ánimas, un sinónimo de almas. Este poemario es, por su sencillez extrema y por su hondura existencial, un manifiesto en la vida y en la poesía de Macky Corbalán. Basta con leer el texto que ella escribió para la contratapa, que vale como un manifiesto. Allí desaparece el autor como se entendió desde la modernidad; se disuelve la identidad en un río de energía, en un magma vital donde no hay nombre y, no habiéndolo, no hay propiedad. Es como asomarse a una situación primordial, ancestral, de inocencia edénica casi. Voy a leer unos poemas de este librito:

1

la gata bebe 
extasiada la sombra 
de su rostro

2

Su vértigo hace 
cadencia de lo abierto.


3

suave 
pisa extenso 
grávida de
ritmo 

4

se mueve y
reposa,  hace coincidir como 
nadie idea y acto





En Macky Corbalán la poesía es uno de los extremos del péndulo; el otro es el feminismo. Y ambos son de un profundo contenido político. La poesía es política, el feminismo es política y ambos, juntos, son política. Son una toma de posición que supone un indisoluble compromiso. Por eso es importante leer hoy a Macky Corbalán, porque propone una original forma de concebir la poesía -la poesía habla a través de mí; soy hablada por ella, solía decir- y una forma de plantarse ante el lenguaje como sistema de dominación -la poesía combate al lenguaje, aclaraba, de la misma forma que se opone a las academias y a los prestigios. Y por eso, la poesía no es literatura, es otra cosa-. Estas declaraciones son de una ascesis hondísima. Y, del otro lado, el feminismo, esa corriente de pensamiento y vida que lucha contra los sistemas de dominación instaurados por el capitalismo y el patriarcado, que para ella eran uno. Por eso su poesía es política, porque inclusive en este poemario aparentemente ingenuo, naïf, hay un revulsivo, una acción de corrosión similar a las carcajadas con que el sarcasmo ridiculiza al rey y le dice que está desnudo.

¡Volver a Macky Corbalán!




ver también https://www.facebook.com/125518591492829/videos/183499599028061/

Presentación de "Como mil flores" en La Conrado Cultural
(gracias, Carmen Capdevila)

https://kasandrxs.radioteca.net/article/b-como-mil-flores-macky-corbalan-b/

27.4.18

La pauta que conecta

Texto leído en las Conversaciones de Otoño, desarrolladas entre el 19 y el 22 de abril en la ciudad de General Roca-Fisque Menuco, de Río Negro, organizadas por Silvia Butvilofsky y Chelo Candia. En esta ocasión el homenaje fue a Macky Corbalán, con una exposición de artistas plásticas.


Gerardo Burton
geburt@gmail.com

Hay algo que puede explicar por qué un homenaje a Macky Corbalán comienza con una muestra artística. Por qué estas mujeres están aquí, con un arte aparentemente diverso de la poesía de Macky Corbalán, como si no hubiera correspondencias, como si los vasos comunicantes estuviesen obturados. Recuerdo en estos días que Gregory Bateson, lingüista entre otras actividades, hablaba en su libro Espíritu y naturaleza de hallar “la pauta que conecta” las cosas, los objetos, los seres vivientes.


En Macky Corbalán la poesía es esa pauta que conecta. No se termina, no se agota en la escritura o en el decir. Menos en el lenguaje, que ella opone al concepto de poesía porque le sospecha -lo sabe, mejor dicho- los atributos del poder. La poesía elude, combate, supera y trasciende al lenguaje, y por eso impregna todas las cosas, como dice Bateson que dice Plotino de la belleza. Es que la belleza no es simplemente una cuestión de armonía clásica o apolínea. La belleza está en lo abyecto, en lo marginado, en lo odiado, en lo excluido. Y, fundamentalmente en todo lo que ese artículo neutro no abarca aunque lo pretende: también en la marginada, en la excluida, en la odiada, en la abyecta.

Y por esa expansión que provoca la poesía en la mente, en el alma, en las cosas, en los objetos y en los vivientes, no es posible oponerle un dique. La poesía es desmesura, y es por eso que estas artistas están aquí, ejerciendo una poesía por otros medios que no son la escritura, aunque sí, la palabra, la palabra en gesto artístico.

En sus últimos años, Macky Corbalán, hizo una práctica de esa expansión de la que hablo: ella imaginó tres espectáculos performáticos con disciplinas artísticas diversas -Poetas a la cucha; Mostro verso y Curia poetas- que se articularon en torno de un solo eje: la poesía, y convocaron a artistas de ámbitos distintos, a veces opuestos o al menos contradictorios. Fue ése otro gesto artístico, una intuición que ella lideró, a la vanguardia, mirando más allá del horizonte. Y, otra vez cito a Bateson:  él dijo que la causalidad no opera hacia atrás; la visión de Macky Corbalán también opera así: no hay retorno, no hay vuelta atrás del territorio de la poesía. Gracias.

26.4.18

Las chifladuras de los poetas

Texto leído en la presentación de los libros "Shibólet", de Diego Roel y "Lamen", de Hernán Lasque, en la sala Alicia Fernández Rego de Neuquén, el 25 de abril de 2018. Estas palabras son por el poemario de Roel

Gerardo Burton
geburt@gmail.com


SANTUARIO

Piedra a piedra,
avanzamos.

Con una migaja de luz
hicimos nuestra casa.
La hicimos con sangre y arena, la hicimos con ceniza.

Con los resabios del sueño
forjamos la imagen del destino.
La forjamos con sal y viento, la forjamos con ceniza.

Con lo que dejó la tormenta
cercamos el muro del abismo.
Lo cercamos con polvo de huesos, lo cercamos con ceniza.




Un poema breve para empezar, porque luego seguramente habrá otras lecturas, pero éste sirve como ejemplo. Shibólet parece un poemario compuesto para la oralidad, para guardar en la memoria el golpe de los versos, sus acentos. Hay una apropiación del versículo bíblico, con repeticiones que se despliegan en forma espiralada, aumentando la carga de sentido con cada vuelta, a medida que la curva se aleja del centro. Los versos se repiten, como en letanía, como la marejada que golpea las playas hasta producir la ruptura que expandirá la costa, en este caso la mente, el conocimiento, la escucha de Dios.


Este poemario nace de la lectura que hizo Roel de los poemas de Paul Celan, ése que dio vuelta la sentencia de Adorno y optó por la poesía luego de Auschwitz. Y, ya que hablamos de sentencia, hay otro rasgo bíblico en estos poemas: la sentencia en forma de aforismo.

El título del libro alude a una contraseña, esa palabra secreta que, pronunciada de manera correcta, otorga un salvoconducto: autoriza el ingreso a un territorio o su salida de él, garantiza la sobrevivencia. La contraseña es el espejo no deseado del símbolo, ese objeto que, partido, guarda un acuerdo entre las gentes a través de los años y que restablece su sentido original al volver a unir sus partes. El símbolo implica un reconocimiento del otro; la contraseña, el sentido de pertenecer, de saber que no se es otro, un extranjero.


En el fondo, el contexto de estos poemas es la guerra aunque sus palabras discurran entre imágenes y las estrictamente violentas -cadalso, mendigos, cuchillos, balas, armas- parezcan pertenecer a un repertorio de metáforas. No. No lo son. La guerra está detrás de todo, es el telón de este escenario aparentemente amistoso.


Y si no, veamos: shibólet es una palabra tomada de una cita del libro de los Jueces -capítulo 12, versículos 5 y 6-. Los israelitas de Galaad, conducidos por Jefté, la utilizaron como estratagema para reconocer quién era de su pueblo y quién no. La explicación está en la página 59 del libro.

La pronunciación de esta palabra definía la pertenencia a ese pueblo, y los efraimitas no la decían igual que los israelitas. Por esa diferencia en el habla, cuarenta y dos mil fueron degollados en las riberas del Jordán. Son los números de la Biblia, que en estadísticas es como el Indec de Todesca. Jefté era hijo de una prostituta y había sido despreciado y exiliado por bastardo. En su destierro “se le juntó una banda de gente miserable que hacía correrías”, dice la Biblia. Era un jefe guerrillero, entonces. Y dada su habilidad estratégica, fue elegido por el pueblo para encabezar la guerra contra sus enemigos.

Esa historia está detrás de estos poemas, que hablan de otra cosa como ocurre casi siempre con la poesía. Diego Roel construye en este libro una nueva ficción poética a partir de estos elementos: los poemas de Celan, los versos bíblicos. Y ellos son la huella, los trazos que marca Roel en busca de su voz, un itinerario que comenzó nueve libros atrás -once, si se cuentan los inéditos-.

Finalizada la trilogía “santa” entre comillas, que componen Dice Jonás, Via Lucis -ambos del 15- y Kyrios -2016-, Shibbólet y el inédito Kadosh son otra voz, distinta de los lejanos Padre Tótem y Cuaderno del desierto. En cada libro y sucesivamente, Roel dispuso los elementos para construir eso que Irene Gruss dice del poema: que es ficción, que uno puede contar la muerte de su madre, pero eso no es un poema. El poema es un objeto estético que se hace con lo que a uno le pasa o “con lo que pasa en general”. Y es una paciente construcción, que dura días, que no se hace todos los días.

Entonces, se utilizan todas las voces disponibles porque el poema es también una construcción dramática. Diego Roel -para mí, Ordóñez- se apropia de voces de santos medievales, de poetas muertos, de poetas lejanos, de Allen Ginsberg, de Jabès, de Horacio Castillo, de Celia Gourinsky, de Jorge Smerling. De tantos, de muchos. En este momento con estos poemas cierra el círculo del Mediterráneo, que contiene ya a Jabès y a los hebreos de la Biblia: están a punto de entrar los griegos y su diáfano aire en la luz más transparente.


Hay en la poesía de Diego Ordóñez una pluralidad de voces, una pluralidad de protagonistas, un yo múltiple. El otro día hablaba por teléfono con un poeta porteño. Él comentaba el espectáculo que el actor mexicano García Bernal está haciendo con Pessoa y lo elogiaba tanto que dan ganas de ir a verlo pese al costo. Y coincidimos: Pessoa estaba loco, totalmente chiflado. De otra manera no podría haber creado tantos otros yo, con su biografía, con su propia poética, con sus diferentes fechas y lugares de nacimiento. Y sobre todo no podría haber compuesto una obra tan compleja, tan bella como la suya. Pessoa podía hacerlo porque estaba chiflado. Era poeta, dipsómano, astrólogo, pagano, inconformista. Era todo eso y mucho más, y eso le permitió ser quien fue. Quien es.

El resto de nosotros, incluido Diego Roel, participa de esa locura inmensa, sin límites casi. La poesía nos da eso, y eso es necesario para construir, encontrar y componer nuestra voz. En ese camino estamos. En ese camino está Shibbólet. Gracias por la escucha.